18/04/2011

Socotra


En uno de sus libros de cuentos para niños, Rudyard Kipling explicaba la historia de un rinoceronte que apareció del interior de una isla perdida, desértica, con un clima abrasador y semi deshabitada, en medio del mar arábigo. "La piel del rinoceronte estaba pegada a sus huesos. No tenía ninguna arruga. Parecía un rinoceronte salido del Arca de Noé pero mucho más grande. El animal se acercó, tambaleándose, hasta una playa cercana, donde un hombre preparaba una torta en un hornillo. El rinoceronte volcó el hornillo con la nariz hasta que la torta resbaló, la cogió y se la comió. El animal se fue, moviendo la cola, otra vez hacia el desolado interior de la isla de Socotra".


A pesar de este fragmento de cuento, y de todos los mitos y leyendas sobre esta isla, que también aparece en las aventuras de Simbad, es real, existe. Todos los mitos y leyendas coinciden en un mismo punto: se trata de un sitio conectado con lo mágico, sin duda gracias a su inaccesibilidad y lejanía de todo.

Desde tiempos remotos, Socotra ha sido denominada la isla del encantamiento o la isla de los Jins, haciendo referencia a las fuerzas naturales que habitan en ella. Los fenicios creían que era en esta isla donde anidaba su pájaro sagrado, el fénix. En las historias de Simbad, Socotra aparece con su nombre como la isla donde un pájaro gigantesco desciende de las montañas para atacar el barco de Simbad. Sólo él sobrevive, varado como Robinson Crusoe en esta isla salvaje.

Socotra es una pequeña y aislada isla en la costa del cuerno de África. Forma parte de un archipiélago situado entre Yemen y Somalia, en un lugar lleno de paisajes extremos. La isla principal es Socotra, que da nombre al archipiélago. Las otras 3 islas que lo conforman son Abd al Kuri, y el par compuesto por Samha y Darsa, conocidas como "Los Hermanos", más otros pequeños islotes deshabitados. Entre las dos primeras, tan sólo suman unos cientos de habitantes, mientras que Darsa está deshabitada. Hadiboh, que es la ciudad principal de Socotra, tiene aproximadamente 8.500 habitantes.

El aislamiento geográfico del archipiélago ha hecho que Socotra tenga una riqueza botánica única, con especies que sólo se existen aquí, por ese motivo esta pequeña isla de sólo 133 kilómetros de largo y 41 de ancho, se ha ganado el sobrenombre de las Galápagos de Arabia.


Los árboles de incienso, mirra y sangre de dragón crecen todos aquí, y su savia se usa desde la antigüedad para hacer medicinas, incienso y perfumes. El dulce olor del incienso y el toque amargo de la mirra son conocidos porque, junto al oro, fueron los tres regalos que hicieron los Reyes Magos al Niño Jesús, lo que explica por qué eran plantas tan valiosas. Especialmente el incienso. Una substancia increíblemente cara en la antigüedad, y Socotra era una gran fuente abastecedora.


Pero, de todos los árboles de Socotra, el más peculiar es el de sangre de dragón. Parecido a un paraguas volcado del revés, es una especie endémica de la isla. Su nombre se debe a la resina roja y brillante que sale de este árbol, y que en su día se usaba como medicina, incienso y tinte. También se usaba como anticoagulante durante los partos.


La mayoría de los 50.000 habitantes de la isla son de origen árabe, aunque también hay habitantes de ascendencia africana. Todos son ciudadanos del Yemen e intentan ganarse la vida como pueden. Se dice que cuando llega la época de los vientos, de junio a septiembre, la vida aquí es extremadamente complicada, ya que las ráfagas de viento pueden llegar a derrumbar casas enteras. Las tormentas causaron la creación de un enorme acantilado en la costa sur de la isla, llamado Qara, un sitio remoto donde todavía quedan algunas cabañas.


Al noroeste de la isla se encuentra la playa de Qalansia, una de las playas más bonitas del mundo. Dónde enormes dunas de arena se unen con las rocas creando un espectacular contraste de colores.




¿Cómo llegar?

No hay vuelos directos desde España a Yemen. La mejor opción para llegar hasta Saná, la capital de Yemen, es con Lufthansa o British Arways, con escala en Frankfurt y Londres respectivamente por unos 750 € aproximadamente. Y desde Saná volar con Felix Arways hasta Socotra por unos 180 € más.


¿Cuándo ir?

La mejor época para visitar la isla es de Noviembre a Marzo, cuando las temperaturas són más suaves, aún así es fácil que lleguen a 30ºC o más durante esos meses. Durante el resto del año pueden llegar a los 40º fácilmente.


¿Cómo moverse?

Las carreteras no están en muy buenas condiciones, por lo que es imprescindible moverse en 4x4. Para ver la isla lo mejor es contratar un tour, ya que hay que acampar en sitios lejanos a Hadibo, la ciudad más importante.

22/03/2011

Varanasi



Varanasi, también conocida como Benarés, es uno de los mayores santuarios de la tierra. Millones de peregrinos hindúes y budistas se reunen allí, en busca de la purificación y la huída de los sufrimientos de la vida en las aguas sagradas del Ganges.

Para los que no son hindúes, la primera imagen de los Ghats (bancos) del Ganges en Varanasi es extraordinaria: 4,8 km de río en media luna, alineados por largos tramos de escalones, a los que cada día acuden miles y miles de personas, en busca de las bendiciones concedidas por las aguas sagradas: purificación en vida, liberación de los ciclos de reencarnación en la muerte. Mientras que los peregrinos se lavan en las aguas, las familias preparan piras funerarias.

Para los hindúes, el Ganges es el río más sagrado de los siete ríos sagrados, y Varanasi, el lugar de los templos más sagrados dedicados a Shiva, una de las deidades principales, es una de las siete ciudades con el poder de dar la salvación, un poder que ha tenido durante milenios.
Varanasi es una de las ciudades más antiguas, continuamente poblada. Mark Twain dijo de ella: "Más antigua que la historia, más antigua que la tradición, más antigua incluso que la leyenda". Tiene más de 4000 años de historia. Desde los primeros días del hinduismo, hace más de 3000 años, los devotos la llamaban Kashi, "La Luminosa".


Conocida durante dos siglos por su nombre anglicanizado Benarés, la ciudad volvió a recuperar su antiguo nombre, derivado de dos afluentes del Ganges: el Varuna y el Asi, tras la independencia de la India en 1947.
Al amanecer, los Ghats se convierten en una masa cambiante de bañistas casi desnudos, sacerdotes, adeptos al yoga y dolientes que se sumergen en las sucias aguas del Ganges, al que consideran el "elixir de la vida", sin importarles las cenizas de los cadáveres y las alcantarillas abiertas que convierten al río en un potencial peligro para la salud. Aunque en raras ocasiones es la causa de epidemias de cólera y tifus, como cabría esperar. A pesar de esto, a los visitantes se les aconseja no bañarse, y menos aún beber sus aguas, por lo que pudiera pasar...


Varanasi es tan sagrada que se considera que cualquier hindú que muera dentro de sus confines está liberado de la inevitable e interminable serie de reencarnaciones. La ciudad es por ello, un refugio para las personas mayores, que buscan cobijo en los templos en espera de la muerte. Una imagen triste para los no creyentes, pero una inspiración para los devotos. Una vez liberados de la vida, sus cadáveres son incinerados en piras funerarias en los dos "tramos ardientes", donde por cierto, está prohibido hacer fotografias. La mejor forma de ver estos rituales es levantarse antes del amanecer y alquilar un bote que se desplaza en silencio por el río.


Los creyentes deben bañarse de forma secuencial en los cinco tramos más sagrados, formando así el "Panchatirthi" (Cinco Cruces), representando rituales en cada uno de ellos.

Pero Varanasi no es solo el río Ganges y sus Ghats, en el interior de su Ciudad Antigua, se encuentra el Templo Dorado, consagrado a Shiva, y el Jnana Vapi (Pozo de Sabiduría), donde se dice que Shiva refrescó su lingam, el falo de piedra universal hindú.



Varanasi también es sagrada para los budistas, ya que Buda dio aquí sus primeros discursos en el siglo VI aC.. El Parque de la Gacela, donde Buda puso en movimiento la "Rueda de la Ley" está en Sarnath. Hace 1400 años había 30 monasterior budistas allí. Tras el impacto del Islam en la década de 1200, el tiempo y los vándalos lo destruyeron casi todo. Fueron restaurados por arqueólogos británicos, y budistas americanos y en la actualidad, sus ruinas atraen a peregrinos de todo el mundo. En Varanasi conviven el Hinduismo y el Islam, y en ocasiones entran en conflicto.



¿Cómo llegar?

La mejor forma de llegar hasta Varanasi es volando hasta Nueva Delhi, y en la capital india, tomar un vuelo interno hasta Varanasi. Los vuelos a Nueva Delhi desde Barcelona cuestan unos 550 € ida y vuelta. No hay vuelos directos entre Barcelona y la capital india, por lo que hay que hacer escala en una ciudad europea, que dependerá de la compañía con la que volemos. Las mejores compañías para volar a Nueva Delhi son: KLM (Amsterdam), Swiss Air (Zurich), Jet Airways (Bruselas), Turkish Airlines (Estambul), British Airways (Londres Heathrow), Air France (Paris Charles de Gaulle) y Lufthansa (Frankfurt).
Para el vuelo interno entre Nueva Delhi y Varanasi, las mejores opciones son Kingfisher o Air India, y el vuelo cuesta unos 85 € aproximadamente, ida y vuelta.

¿Cuándo ir?

La mejor época para ir a Varanasi es entre Octubre y Abril. Aunque en Diciembre y en Enero puede hacer frio por la noche. Hay que evitar viajar durante la época de los monzones, entre Julio y Septiembre.

Datos de interés y consejos a tener en cuenta:

La moneda usada en India, es la Rupia, aunque también se aceptan dólares americanos. El mejor sitio para cambiar moneda es en el aeropuerto y en bancos. Mejor abstenerse de cambiar moneda en casas de cambio, porque cada una pone el cambio que le parece "apropiado".

En India se habla el Hindi y muchos otros dialectos, aunque el Inglés es conocido de forma general por todo el mundo.

Si se piensa viajar en tren y pasar la noche en el, hay que llevar candado, ya que los robos en los trenes nocturnos mientras uno duerme, son frecuentes.

Precauciones y prohibiciones:

Para viajar a India es imprescindible vacunarse contra la hepatitis A y B, el tifus, el cólera, la polio, la meningitis y el tétanos. También es recomendable vacunarse contra la malaria.
Hay que beber agua sólo embotellada o hervida, lo mismo para lavarse los dientes, error muy común. Hay que evitar comer verduras no cocinadas, las ensaladas, la fruta sin piel y la leche no hervida.

También hay que llevar medicamentos contra la casi inevitable diarrea, pastillas contra las lombrices, antihistamínicos y antibióticos.
En India, como en casi toda Asia, hay que evitar comer con la mano izquierda (en Asia, está reservada para el cuarto de baño). Hay que quitarse los zapatos en los templos y mezquitas, y al entrar en ellos tampoco hay que llevar pantalones cortos, las mujeres deben cubrirse el pelo con un pañuelo y no ir demasiado escotadas o llevar la espalda al aire.


17/03/2011

Banff National Park




Las Montañas Rocosas de Canadá se extienden a lo largo de 1.600 km, hacía el extremo occidental del país y continúan hasta adentrarse en Alaska, pero su corazón, y su región más accesible, es la zona que rodea al Parque Nacional Banff. Cada verano, cada otoño, millones de excursionistas, escaladores y esquiadores se acercan hasta aquí. A pesar de las multitudes, uno puede sentirse tan insignificante y glorificado como Tom Wilson ("Nunca, en todas mis exploraciones de estas cinco cadenas de montañas a lo largo de Canadá occidental, había una escena igual... Me sentí insignificante en cuerpo, pero glorificado en espíritu y alma"), ya que el parque natural, no tiene parangón.


El hielo, la nieve, el viento, la escarcha y la lluvia han tallado picos y acantilados verticales, dejando los bordes afilados por el tiempo. Desde campos de hielo, los glaciares pulen la piedra y la convierten en polvo que nubla los lagos helados. Bosques frondosos de álamos, pinos, y abetos fluyen por las pendientes más bajas y besan las orillas de los lagos. Más arriba, prados alpinos salpicados de jacintos silvestres y brezos, dan paso a alturas desnudas y golpeadas por el viento. Este parque natural variado, que en un tiempo fue dominio de alces americanos, osos negros americanos y osos pardos, se abrió hace poco más de un siglo.


En 1858, el Dr. James Hector, cuando exploraba el Valle del Bow River, recibió una coz de su caballo y lo dejo inconsciente. Sus guías indios, creyéndolo muerto, prepararon su entierro, pero recobró lo conciencia y sobrevivió para ver el Kicking Horse Pass (Paso de la Coz del Caballo), nombrado así por él. Poco después los pioneros descubrieron que el frío que hace en la parte alta del parque iguala al calor que hace en la parte baja. Las calderas subterráneas calientan las aguas fundidas y las vuelven a filtrar a la superficie. Las fuentes de aguas sulfurosas hicieron de Banff un balneario conocido por sus gloriosos alrededores, y la zona se convirtió en el primer parque nacional de Canadá en 1885, con tan sólo 26 kilómetros cuadrados de superficie.


Actualmente, el corazón de este centro es el Parque Nacional de Banff, que abarca 6.680 kilómetros cuadrados de terreno montañoso, de picos, prados, lagos, bosque de coniferas y glaciares que se extienden en unos 240 km por las orillas de Columbia Británica y Alberta. En 1984 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Banff tan sólo es uno de los otros tres parques (Jasper, Yoho, Kootenay) que forman un parque natural incluso más extenso. Banff solo ocupa 1600 km de los mismos.
La Icefields Parkway (la "carretera de los campos de hielo") se extiende del lago Louise, conectando con el Parque Nacional Jasper en el norte. Los bosques provinciales y el Parque Nacional Yoho son vecinos al oeste, mientras que el Parque Nacional Kootenay está situado al sur y el campo de Kananaskis al sureste. El centro comercial principal del parque es la ciudad de Banff, en el arco River Valley.


Hubo un tiempo en que la empresa ferroviaria Canadian Pacific Railroad traía a la mayoría de los visitantes. Actualmente, la vía férrea sólo se usa para transporte de mercancías (excepto un servicio de lujo semanal que funciona entre Vancouver y Calgary, pasando por Banff). La mayoría de los visitantes vienen en coche o autobús desde Calgary, a 180 km al este, 90 minutos en carretera, y llegan a dos de los principales centros, Banff y el Lago Louise. Ambos abarrotados en temporada alta, tanto en otoño como en verano.


La población de Banff aún está dominada por uno de los centros turísticos originales, el monstruo de 578 habitaciones de gótico Victoriano, el Banff Springs Hotel, el hotel más grande del mundo cuando se construyó en la década de 1890. La mayoría de los excursionistas y alpinistas usan esta población como base de partida.

Mientras los excursionistas diurnos se dirigen a Spray River y Sulfur Mountain, los mochileros más serios se dirigen más arriba, a la vía férrea del norte a lo largo del río Bow, cuyas aguas esmeraldas se estrellan procedentes del Kicking Horse a través de un parque natural que aún conserva su grandeza inmaculada.



En Banff se pueden realizar muchas actividades, a parte del senderismo y la escalada, también se puede practicar el esqui de descenso, esquí de fondo, trineo con perros, alpinismo sobre hielo, patinaje, motonieve, raquetas, gateo por el cañón y pesca.

Aquellos que busquen una naturaleza diferente pueden ir al Icefields Parkway. A unos 120 km al norte del lago Louise se encuentra el Columbia Icefield, 325 kilómetros cuadrados de hielo y nieve que supone la zona más grande de glaciares del sur del Círculo Polar Ártico y de norte del Ecuador.


¿Cómo llegar?

Para llegar hasta el Parque Nacional de Banff, la mejor opción es volar hasta la ciudad de Calgary, situada a 180 km al este del parque. Y luego en Calgary alquilar un coche, o tomar un autobús hasta la población de Banff, a la que se tarda 90 minutos aproximadamente en llegar por carretera. El precio del vuelo de ida y vuelta desde Barcelona es de aproximadamente 1000 €. No existen vuelos directos entre Barcelona y Calgary, por lo que hay que hacer escala. Las mejores compañías son Lufthansa y Air Canada, ambas hacen una única escala en Frankfurt.

¿Cuándo ir?

Si se quieren realizar deportes de invierno, la mejor época es en otoño, ya que en invierno las temperaturas pueden llegar a ser extremas. Pero en otoño está todo abarrotado porque es temporada alta. Lo mismo ocurre si se quiere realizar senderismo, la mejor época es primavera y verano. En primavera las temperaturas aún son bajas, en verano mucho más agradables, pero también con el inconveniente que es temporada alta y hay que reservar con mucha antelación si se quiere conseguir alojamiento.

Para entrar en cualquiera de los parques de las Montañas Rocosas en vehículo a motor, se necesita comprar unos permisos que sirven para todos los parques, y pueden ser para un día, 5 dólares canadienses (3'5 € aproximadamente), o para un año, 30 dolares canadienses (22 € aproximadamente).

Horario de Apertura del Parque Nacional Banff:

- Invierno (24 Septiembre - 14 Mayo): 9:00 a 17:00

- Primavera (15 Mayo - 17 Junio): 9:00 a 19:00

- Verano (18 Junio - 9 Septiembre): 8:00 a 20:00

- Otoño (10 - 23 Septiembre): 9:00 a 19:00


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14/03/2011

La Calzada de los Gigantes





La Calzada de los Gigantes (The Giant's Causeway) es un área situada en Irlanda del Norte, que contiene aproximadamente 40.000 columnas de basalto, provenientes del enfriamiento rápido de la lava a raíz de erupciones volcánicas hace unos 60 millones de años. Creando uno de los paisajes más extraños y curiosos del planeta. Con forma de panal de abejas, William Thackeray escribió sobre la zona: "Cuando el mundo fue moldeado y creado de un caos sin forma, éste debió ser el pedazo que quedó del caos".


Cada columna de basalto tiene entre 30 y 60 centímetros de ancho, la mayoría de forma hexagonal, aunque también hay muchas que tienen 4 o 5 lados y otras con mas de 10 lados. Algunas de las columnas más altas, llegan a alcanzar los 12 metros de altura.

La zona fue descubierta en 1693, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 y Reserva Natural Nacional en 1987.

Cuenta una antigua leyenda celta que el gigante irlandés Finn MacCool decidió construir un camino a su medida hasta la isla de Staffa en Escocia. Edificó una ciclópea calzada de prismas hexagonales que le permitió atravesar 120 km. de mar sin mojarse, y pudo desafiar a su rival, el gigante escocés Benandonner. Pero, al acercarse a éste, comprobó que era mucho más fuerte y fiero de lo que había imaginado. Perseguido por el escocés, MacCool huyó de nuevo a la verde Irlanda y allí, su esposa Oonagh lo disfrazó de bebe y le escondió en una cuna. Cuando apareció Benandonner, Oonagh le invitó a tomar el té, pidiéndole que no despertase al "bebé". Entonces, fue Benandonner el que se aterró, no deseando enfrentarse con el padre de aquella enorme criatura, ya que si el bebe era tan grande, pensó que su padre sería el triple de grande. Al escapar destruyó la calzada, de la que sólo quedaron en pie sus tramos inicial y final, confiando en que así no sería perseguido por MacCool.


¿Cómo llegar?

La mejor forma de llegar hasta la Calzada de los Gigantes, es volar hasta Belfast. El precio del billete de ida y vuelta es de unos 60 € aproximadamente desde Barcelona, con Easy Jet, y unos 85 € con Aer Lingus. Para llegar desde Belfast hasta la Calzada de los Gigantes, situada a 120 kilómetros al noroeste, lo mejor es alquilar un coche, ya que no hay un buen transporte público que lleve hasta la zona con cierta regularidad.


¿Cuándo ir?

La mejor época es entre Mayo y Septiembre, cuando el clima es templado, aunque los cambios bruscos de tiempo y las lluvias, hacen recomendable llevar un chubasquero a mano.

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11/02/2011

Meteora



Las gigantescas y mastodónticas cepas de Meteora surgen repentinamente y con una verticalidad asombrosa de la llanura completamente plana de Thessaly. Se trata de unas formaciones geológicas extraordinarias que ocupan una extensión de 65km cuadrados en el punto más interior de la llanura, y que se alzan como unos monolitos naturales, indicando la puerta a las montañas Pindhos, la columna vertebral de la península griega.

Un paisaje como éste es surrealista por si mismo, pero más extraños aún son los monasterios griegos ortodoxos que se posan en sus picos más inaccesibles. Los ermitaños fueron los primeros en buscar la soledad en la que poder estar en íntima comunión con Dios en estos pináculos del siglo IX. Es extraordinario pensar como escalaron las paredes rocosas escarpadas. Se dice que San Atanasio, que fundó el Gran Meteoro en la década de 1300, las escaló a lomos de un águila y sus alpinistas están considerados los más resistentes de Europa. Hasta que se tallaron escaleras en las rocas en la década de 1920, cualquier acceso tenía que realizarse utilizando escaleras o una red levantada con una cuerda. A un viajero que preguntó con qué frecuencia se cambiaba dicha cuerda, se le dio al tranquilizadora respuesta de "Cuando Dios bendito permite que se rompa".
La zona fue durante mucho tiempo un país fronterizo sin ley, perteneció al Imperio Serbio en el siglo XIV, más tarde fue el refugio de los rebeldes griegos contra el gobierno Otomano, y después la fortaleza de los partisanos griegos en la Segunda Guerra Mundial y de los luchadores comunistas en la guerra civil que le sucedió.
En el apogeo de la década de 1500, el Meteora, el nombre significa literalmente "suspendido en el aire", incluía 13 monasterios y unas 20 dependencias. La decadencia llegó en la década de 1700, cuando se empezaron a abandonar los monasterios menos accesibles. A mediados del siglo XX solo había un puñado de monjes y monjas luchando por mantener los edificios que se desintegraban. Sólo la construcción de la carretera que los hizo accesibles al turismo los salvó de la completa ruina. Si bien es verdad que la sensación de soledad ha disminuido, al menos se ha asegurado la supervivencia de los monasterios.
Meteora fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988. Mucha gente lo visita en un día o en un fin de semana. La mejor época para visitarlo es en primavera, por el buen tiempo y sin las aglomeraciones de los meses de verano. Cinco monasterios aún funcionan. El Gran Meteoro situado en un espolón de 533 metros es el más alto de todos ellos. El monasterio de San Esteban (Hagios Stefanos), aunque es el más lejano a la población de Kalambaka por carretera, es el único monasterio visible desde el pueblo. También es el que se encuentra más accesible, ya que a él se puede acceder desde la masa principal de la montaña de Kuklioli a través de un puente levadizo. Rousanou (Hagia Varvara), es un pequeño monasterio ahora ocupado por monjas, que se encuentra emplazado en una aguja afilada de roca cerca de la pared montañosa principal, a la que actualmente está conectado mediante un puente peatonal de hierro. Los pisos superiores de madera están construídos sobre el abismo.
Cada uno de los monasterios habitados de Meteora cobra una pequeña tarifa de entrada. Las normativas de vestimenta ortodoxa son muy estrictas. Está prohibida la ropa sin mangas y los pantalones cortos, y las mujeres tienen que llevar falda. Algunos monasterios proporcionan mantones y faldas en la entrada, pero mejor no confiar en ello. Los monasterios se pueden visitar durante todo el año, pero entre julio y octubre reciben una gran afluencia de turistas, y en mayo es la época de visita escolar.
Para alojarse cerca de Meteora, el visitante puede optar por algún hotel del pueblo de Kastraki, desde donde se puede ir andando a los monasterios. O el pueblo de Kalambaka, también orientado al turismo, más grande, pero también algo más alejado.

¿Cómo llegar?
La mejor forma de llegar a Grecia, es volar a Atenas. El precio del billete de ida y vuelta es de unos 140 € desde Barcelona, con Vueling. También existen vuelos con escala en distintas ciudades europeas, con otras compañías como Swiss Air, Air France, Lufthansa o Alitalia.
Para desplazarse de Atenas a Kalambaka se puede ir en tren teniendo que cambiar en Stavros, o hacer todo el trayecto en bus desde Atenas hasta Kalambaka sin tener que hacer transbordo. Otra opción es ir con coche de alquiler.

¿Cuándo ir?
La mejor época es en primavera, especialmente el mes de Abril, ya que en Mayo hay muchos viajes escolares, y en verano está repleto de turistas, por no hablar del intenso calor griego. El clima en esta zona es húmedo y frío desde noviembre hasta marzo, y caluroso en verano.