En uno de sus libros de cuentos para niños, Rudyard Kipling explicaba la historia de un rinoceronte que apareció del interior de una isla perdida, desértica, con un clima abrasador y semi deshabitada, en medio del mar arábigo. "La piel del rinoceronte estaba pegada a sus huesos. No tenía ninguna arruga. Parecía un rinoceronte salido del Arca de Noé pero mucho más grande. El animal se acercó, tambaleándose, hasta una playa cercana, donde un hombre preparaba una torta en un hornillo. El rinoceronte volcó el hornillo con la nariz hasta que la torta resbaló, la cogió y se la comió. El animal se fue, moviendo la cola, otra vez hacia el desolado interior de la isla de Socotra".
A pesar de este fragmento de cuento, y de todos los mitos y leyendas sobre esta isla, que también aparece en las aventuras de Simbad, es real, existe. Todos los mitos y leyendas coinciden en un mismo punto: se trata de un sitio conectado con lo mágico, sin duda gracias a su inaccesibilidad y lejanía de todo.
Desde tiempos remotos, Socotra ha sido denominada la isla del encantamiento o la isla de los Jins, haciendo referencia a las fuerzas naturales que habitan en ella. Los fenicios creían que era en esta isla donde anidaba su pájaro sagrado, el fénix. En las historias de Simbad, Socotra aparece con su nombre como la isla donde un pájaro gigantesco desciende de las montañas para atacar el barco de Simbad. Sólo él sobrevive, varado como Robinson Crusoe en esta isla salvaje.
Socotra es una pequeña y aislada isla en la costa del cuerno de África. Forma parte de un archipiélago situado entre Yemen y Somalia, en un lugar lleno de paisajes extremos. La isla principal es Socotra, que da nombre al archipiélago. Las otras 3 islas que lo conforman son Abd al Kuri, y el par compuesto por Samha y Darsa, conocidas como "Los Hermanos", más otros pequeños islotes deshabitados. Entre las dos primeras, tan sólo suman unos cientos de habitantes, mientras que Darsa está deshabitada. Hadiboh, que es la ciudad principal de Socotra, tiene aproximadamente 8.500 habitantes.
El aislamiento geográfico del archipiélago ha hecho que Socotra tenga una riqueza botánica única, con especies que sólo se existen aquí, por ese motivo esta pequeña isla de sólo 133 kilómetros de largo y 41 de ancho, se ha ganado el sobrenombre de las Galápagos de Arabia.
Los árboles de incienso, mirra y sangre de dragón crecen todos aquí, y su savia se usa desde la antigüedad para hacer medicinas, incienso y perfumes. El dulce olor del incienso y el toque amargo de la mirra son conocidos porque, junto al oro, fueron los tres regalos que hicieron los Reyes Magos al Niño Jesús, lo que explica por qué eran plantas tan valiosas. Especialmente el incienso. Una substancia increíblemente cara en la antigüedad, y Socotra era una gran fuente abastecedora.
Pero, de todos los árboles de Socotra, el más peculiar es el de sangre de dragón. Parecido a un paraguas volcado del revés, es una especie endémica de la isla. Su nombre se debe a la resina roja y brillante que sale de este árbol, y que en su día se usaba como medicina, incienso y tinte. También se usaba como anticoagulante durante los partos.
La mayoría de los 50.000 habitantes de la isla son de origen árabe, aunque también hay habitantes de ascendencia africana. Todos son ciudadanos del Yemen e intentan ganarse la vida como pueden. Se dice que cuando llega la época de los vientos, de junio a septiembre, la vida aquí es extremadamente complicada, ya que las ráfagas de viento pueden llegar a derrumbar casas enteras. Las tormentas causaron la creación de un enorme acantilado en la costa sur de la isla, llamado Qara, un sitio remoto donde todavía quedan algunas cabañas.
Al noroeste de la isla se encuentra la playa de Qalansia, una de las playas más bonitas del mundo. Dónde enormes dunas de arena se unen con las rocas creando un espectacular contraste de colores.
¿Cómo llegar?
No hay vuelos directos desde España a Yemen. La mejor opción para llegar hasta Saná, la capital de Yemen, es con Lufthansa o British Arways, con escala en Frankfurt y Londres respectivamente por unos 750 € aproximadamente. Y desde Saná volar con Felix Arways hasta Socotra por unos 180 € más.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar la isla es de Noviembre a Marzo, cuando las temperaturas són más suaves, aún así es fácil que lleguen a 30ºC o más durante esos meses. Durante el resto del año pueden llegar a los 40º fácilmente.
¿Cómo moverse?
Las carreteras no están en muy buenas condiciones, por lo que es imprescindible moverse en 4x4. Para ver la isla lo mejor es contratar un tour, ya que hay que acampar en sitios lejanos a Hadibo, la ciudad más importante.



































